Reina Roja

Reina roja, la nueva novela de Juan Gómez-Jurado. Se leen tantos elogios que uno, escéptico por naturaleza, no puede por menos que arquear la ceja de incredulidad. Además es un tocho de más de quinientas páginas y a estas alturas de la partida, ya sé que cuanto más larga es la novela, mayor es el porcentaje de páginas prescindibles.

Aún así me lancé sobre Reina Roja con ganas. Admito que la devoré en cinco días, casualmente, los mismo que describe la trama de la novela.

Reina Roja

Reina Roja: sinopsis.

El inspector Jon Gutiérrez está acusado de corrupción, suspendido de empleo y sueldo por ayudar a quien no lo merece. Mentor, un misterioso personaje con muchos contactos, se aprovecha de su delicado momento para proponerle un trato: si logra convencer a Antonia Scott, investigadora retirada, para volver a la actividad, limpiará su imagen y podrá recuperar su trabajo.

El bueno de Jon no sabe dónde se mete. Antonia Scott es un personaje torturado con una peculiaridad: es listísima. Ese don es a la vez una maldición, le ha llevado a salvar decenas de vidas, pero también le ha empujado a perderlo todo. Hoy se evade del mundo en un piso en Lavapiés, del que no quiere volver a salir. Ya no queda nada ahí fuera que le interese lo más mínimo.

Juntos se enfrentarán a un caso extremadamente delicado: el secuestro del hijo de la banquera más poderosa de Europa.

¿Reina Roja? Sí, por favor.

Es grato descubrir el altísimo nivel que tiene el thriller comercial en nuestro país. Reina Roja es un claro ejemplo del mismo. Queda patente la profesionalidad
Juan Gómez-Jurado

Reina Roja engancha desde ya, la trama es compleja, es ágil, se lee muy bien. Los diálogos son ingeniosos, hace reflexiones de cierto calado y aporta información curiosa tanto sobre los procesos de investigación como sobre cultura general, que siempre son interesantes para el lector.

Además critica los valores de la sociedad que hemos construido, que debería ser el objetivo de toda novela negra.

Yo agradezco a Gómez-Jurado dos aspectos.

-El humor. Reina Roja tiene momentos, sobretodo diálogos, tronchantes. A los totems del género negro desagrada que te puedas reír en un thriller. Nunca he entendido los motivos.

-Jon Guiterrez. Este Sancho Panza, irónico y bravucón, es uno de los grandes aciertos de la novela, aunque quede en un segundo plano.

¿Reina Roja? No, gracias.

¡¡¡¡Atención, spoilers!!!

Me aburren las historias de superhéroes con poderes especiales. En ese sentido, Antonia Scott, a la que en Reina Roja se define como la persona más inteligente del mundo, me cuesta mucho de creer. Tiene todas las peculiaridades de los héroes de cómic: altruismo, falta de aptitudes sociales, personalidad torturada, su don es su maldición…

También me alejan esos detalles a lo James Bond, de superorganizaciones megasecretas de las que nadie sabe nada pero que lo controlan todo. Creo que Reina Roja hubiera ganado muchos puntos si su personaje principal fuera una inspectora sobresaliente con problemas sociales en una comisaría de una ciudad española. De acuerdo, no tendría un arranque tan espectacular, pero resultaría más creíble.

Tras un comienzo brutal, hacia media novela, flojea. Ese es el problema de los fuegos artificiales de gran intensidad: cansan y pierden su efecto.

La línea argumental que sigue a Carla, todas sus reflexiones, afectan al ritmo. Pero para mí, lo peor es el golpe de efecto del secuestro del pequeño Jorge, casi me saca por completo de Reina Roja. Para cuando llegamos al subsuelo de Madrid todo me parecía exagerado y forzado y me importaba más bien poco.

Reina Roja: en resumidas cuentas

Lo mejor: El sentido del humor. No me canso de repetirlo, novela negra y dosis de humor no son incompatibles.

Lo peor: Abusa de los golpes de efecto. Eso lleva a la trama a proponer situaciones absurda y difíciles de justificar.

La pregunta: ¿Por qué Jon es gay? Según el Principio Chéjov, si pones un arma en una escena, es para usarla. ¿Por qué se dice que un personaje es gay si se evita hablar de su vida sentimental? Resulta especialmente contradictorio cuando del resto de personajes importantes sí se hace referencia a su lado afectivo.

Valoración: 7,5/10

Juan Gómez-Jurado.
Juan Gómez-Jurado. Y yo que a este chico le veo un aire a Albert Rivera.

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